sábado, 3 de enero de 2009

Desde mi posición de hormiguita.
Porque no soporto la injusticia humana...
Porque no soporto los dobles raseros
y cada día me cuesta más entender
que no nos entendamos.
Porque, sobre todo, no logro
ni lograré encajar jamás
los asesinatos de niños.
Pido un milagro, un gran milagro.
Exijo sentido común y bondad.

11 comentarios:

Luna dijo...

Siento realmente en que se ha convertido este blog, es una "pasada", antes entraba y todo era paz y ternura. Ahora, se ha colado un "loco despechado" y ensucia el tono, que antes tenia este bloog, lo siento.
Momo, yo que tu le, les mandaba al carajo

Momo dijo...

Gracias Sparrow.

Luna ya se van a lidiar a otros mares.
Te echaba de menos.

María dijo...

Pero esto qué es?.Felices "Reyes"
Muchos besitos

Anna dijo...

Buenos dias y buenos Reyes!!!

Agatha Blue* dijo...

Un abrazo grande Momo!! Feliz Noche de Reyes!!

Agatha Blue*

Destin dijo...

Es triste tu post. Pasan cosas crueles con los niños. Hace unos días por estos lares un niño se escapó de su casa por el maltrato que recibía de sus padres, el niño tenía unos 7 años. Qué clase de gente es esa, ¡por Dios!

Feliz día de Reyes, Momo y también a Nicolás el bello.

Un beso mexicano

Anónimo dijo...

:O
censurando, que es gerundio
donde fueron todas las entradas del blog?

Momo dijo...

Sí, gracias a Dios puedo censurar los comentarios de gente desequilibrada.
Le diré que no merecía la pena ninguno.No tenían nada que ver con este blog.
Se trataba de dos amigos que no tenían otra cosa que hacer pubretes.
Mejor que se hagan la cama ellos solitos.
Venga con la música a otra parte guap@s!!!

Anónimo dijo...

Je, jé...

Anónimo dijo...

¿Nadie por aquíii...????

Javier dijo...

Mi querida Momo. Conozco pocos mundos tan gráciles, frescos y vitales como el que late en este cuaderno.

Puedes sentirte muy orgullosa de la singladura de tu viaje. Tanta sensibilidad y tanta ternura, no se encuentran con frecuencia en el camino.

Otra cosa es, que además de gozar (y hacernos gozar) del viaje, tengas que sortear algunos de los peligros que entraña.

No me refiero tanto a los vientos y tempestades, ni a las escarpadas montañas ni a los abísmos, como a los sátrapas, emboscados, vampíros y demás canalla de aspecto humano, verdaderos mercaderes de sus propios infiernos, que aunque a veces los refieran con bellas palabras, con sabias descripciones y elegantes argucias, son solo estrategias de quienes ya han vendido irremediablemente su alma al diablo.

Hazme caso: que les den. Cordon sanitario con ellos.

Estoy orgulloso de mi hija.